Alimentos prohibidos en el embarazo: qué evitar y alternativas seguras
Imagen ilustrativa creada con IA para Ucrania Hoy.
Los alimentos que conviene evitar en el embarazo se agrupan en tres motivos: riesgo de infecciones, contaminantes como el mercurio y sustancias como el alcohol. No necesitas eliminar grupos enteros de alimentos: importa elegir el producto adecuado, conservarlo bien y cocinarlo cuando corresponde.
Evita carne, pescado, marisco y huevos crudos o insuficientemente cocinados; leche cruda y productos de riesgo sin pasteurizar; pescado ahumado refrigerado o marinado; y alcohol. Lava bien frutas y verduras. El pescado cocinado de especies adecuadas, las legumbres, los cereales y muchos lácteos pasteurizados pueden formar parte de tu alimentación.
Tabla práctica: qué evitar y qué elegir
La AESAN ofrece recomendaciones específicas para embarazadas en España. Esta tabla resume las precauciones principales:
| Alimento | Precaución | Alternativa |
|---|---|---|
| Carne, carpaccio y tartar | Evitar si están crudos o poco hechos | Carne bien cocinada en el centro |
| Sushi de pescado crudo, ceviche y marisco crudo | Evitar; congelar no elimina todos los riesgos | Pescado y marisco completamente cocinados |
| Salmón ahumado refrigerado y pescado marinado | No consumir en frío | Incorporarlo a un plato cocinado completamente |
| Leche cruda | Evitar | Leche pasteurizada o UHT |
| Huevo crudo, mayonesa casera y postres con huevo crudo | Evitar | Huevo bien cuajado o preparaciones con huevo pasteurizado |
| Brotes crudos | Evitar | Brotes bien cocinados |
| Patés refrigerados y sándwiches envasados listos para comer | Evitar durante el embarazo | Preparaciones recién hechas con ingredientes seguros |
¿Puedo comer jamón y embutidos?
La AESAN aconseja evitar los productos cárnicos crudos curados si no estás inmunizada frente a la toxoplasmosis. Sí contempla consumirlos tras una cocción superior a 70 °C durante dos minutos en el centro. No des por hecho tu estado inmunitario: consúltalo en el seguimiento del embarazo.
La congelación doméstica no convierte cualquier embutido en un alimento libre de todos los riesgos. Para una elección sencilla, prepara un bocadillo con tortilla bien cuajada o pollo recién cocinado. Los fiambres fríos listos para consumir también requieren precaución frente a la listeria; no los presentes como una opción siempre segura solo por estar envasados.

Quesos: pasteurización y tipo de producto
Comprueba la etiqueta. El NHS distingue entre los diferentes quesos: opciones como queso fresco de untar o mozzarella pasteurizados no son equivalentes a los quesos blandos madurados con moho, como brie o camembert, ni a los azules blandos. Estos últimos deben cocinarse hasta estar humeantes por completo. Mantén la refrigeración y respeta las instrucciones de conservación.
Si compras una porción sin etiqueta y no puedes confirmar el producto o su conservación, elige otra alternativa identificable. «Artesano» o «natural» no significa pasteurizado.
Qué pescados evitar por el mercurio
Las recomendaciones de AESAN sobre mercurio indican que las embarazadas deben evitar pez espada o emperador, atún rojo, tiburón y lucio. Entre los nombres comerciales del tiburón están el cazón y la tintorera.
Esto no significa dejar de comer pescado. Alterna especies con menor contenido de mercurio, como sardina, salmón o merluza, bien cocinadas. Cocinar o congelar no elimina el mercurio. La especie importa más que el nombre genérico «atún»; revisa el etiquetado.
Café, alcohol, hígado e infusiones
- Cafeína: no superar 200 mg al día, sumando café, té, bebidas de cola, chocolate y otras fuentes. El tamaño y preparación de cada café cambian su contenido; contar «dos cafés» no es una medida precisa.
- Alcohol: la opción recomendada es no beber durante el embarazo.
- Hígado y suplementos con retinol: evita utilizarlos como fuente extra de vitamina A. Revisa tus suplementos con el equipo sanitario.
- Infusiones y preparados de plantas: que sean naturales no demuestra que sean adecuados. Consulta antes de tomar mezclas o extractos con finalidad medicinal.
Cómo preparar una comida segura sin complicarte
El NHS recomienda separar los alimentos crudos y cuidar la higiene de manos, utensilios y superficies. Lava frutas y verduras bajo agua corriente; si utilizas un desinfectante alimentario, sigue exactamente su etiqueta y el aclarado indicado. No improvises cantidades de lejía.
Guarda los perecederos en frío, respeta la fecha de caducidad y las instrucciones tras abrir el envase. Recalienta las sobras hasta que estén calientes en todo su interior. En un restaurante puedes pedir huevo bien cuajado, carne bien hecha y confirmar si una salsa lleva huevo crudo.
Un ejemplo de comida sencilla es lentejas con verduras y una fruta lavada o pelada. Otro, merluza bien cocinada con patata y yogur pasteurizado. Si además necesitas mejorar el aporte de hierro, consulta anemia en el embarazo y alimentos con hierro.
¿Qué pasa si ya he comido algo de esta lista?
Una exposición no significa que hayas contraído una infección ni que el embarazo esté afectado. Anota qué comiste y cuándo. Si aparecen fiebre, malestar importante, vómitos o diarrea persistentes, contacta con tu equipo sanitario y menciona el alimento. También consulta si el producto figura en una alerta alimentaria. No te automediques ni solicites pruebas sin indicación.
Actualizado el 24 de septiembre de 2026. Contenido informativo; no sustituye una valoración individual. Fuentes enlazadas revisadas para esta actualización. Consulta nuestra política editorial.
