El tribunal de Oslo declaró culpable a Marius Borg Høiby en dos de los cuatro cargos de violación. El joven, de 29 años, ya llevaba meses detenido.
El Tribunal de Distrito de Oslo condenó este 15 de junio a Marius Borg Høiby, el hijo mayor de la princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, a cuatro años de prisión por violación. Fue declarado culpable de dos de los cuatro cargos de violación a los que se enfrentaba y absuelto de los otros dos.
Además de la pena de cárcel, el joven de 29 años fue declarado culpable de agresión y maltrato en relaciones de pareja. Junto a la condena de prisión, también se le ordenó pagar una indemnización a las víctimas.
Según la investigación, Høiby estaba acusado de agredir sexualmente a cuatro mujeres que estaban dormidas o que, por otros motivos, no podían oponer resistencia, entre 2018 y 2024. En total afrontaba alrededor de 40 cargos, entre ellos agresiones, delitos relacionados con drogas y la violación de una orden de alejamiento. Høiby había negado las acusaciones de violación, pero admitió varios de los delitos menores.
La fiscalía pedía un castigo más severo. Los fiscales habían solicitado una pena de siete años y siete meses de prisión, mientras que la defensa pedía la absolución de los cargos de violación y un máximo de 18 meses por los delitos que sí reconoció.
Marius Borg Høiby no ostenta ningún título real ni desempeña funciones oficiales. Es hijo de la princesa heredera Mette-Marit de una relación anterior a su matrimonio con el príncipe heredero Haakon, heredero al trono noruego, y creció en el hogar del futuro rey.
El joven ya se encontraba detenido desde hacía meses: fue arrestado el 1 de febrero, en la víspera del inicio del juicio. La defensa intentó recurrir su prisión preventiva, pero los tribunales de apelación dictaminaron que Høiby debía permanecer detenido a la espera del veredicto.
El caso ha despertado una enorme atención internacional por la vinculación del acusado con la familia real. El interés se ha intensificado, además, porque la salud de la princesa heredera Mette-Marit se ha deteriorado gravemente: padece fibrosis pulmonar y está a la espera de un trasplante de pulmón.

