En la noche del 3 de julio, las fuerzas rusas atacaron con un dron de combate la ciudad de Lozova, en la región de Járkov. Como resultado del ataque, resultaron heridos seis habitantes, entre ellos tres niños.
Las lesiones más graves las sufrió una niña de 10 años: la menor fue hospitalizada con quemaduras en aproximadamente el 40% de la superficie corporal. Su estado requiere atención médica. La información sobre el estado del resto de los heridos está siendo confirmada.
Un nuevo ataque contra la infraestructura civil de la región de Járkov
Lozova es una ciudad ubicada en el sur de la región de Járkov que ha sufrido bombardeos por parte de las fuerzas armadas rusas en numerosas ocasiones desde el inicio de la invasión a gran escala. Los ataques nocturnos con drones se han convertido en una de las tácticas más frecuentes que el enemigo emplea contra la población civil en distintas regiones del país.
Ataques similares contra zonas residenciales e infraestructura civil son registrados por organizaciones de derechos humanos y por las autoridades ucranianas como violaciones de las normas del derecho internacional humanitario.
Los detalles oficiales sobre el lugar exacto del impacto, el alcance de los daños y las circunstancias del incidente están siendo esclarecidos. Los equipos de rescate y los servicios médicos trabajaron en el lugar de los hechos.
Según el medio Ukrainska Pravda, la información sobre los heridos fue confirmada por las autoridades locales. La investigación sobre las circunstancias del ataque continúa en curso.
Las autoridades de la región de Járkov instan a los habitantes a respetar las normas de seguridad, a no ignorar las alertas aéreas y a refugiarse en los refugios a tiempo.

