La mayoría de las personas ni siquiera se plantea dónde colocar los huevos cuando guardan los productos en el refrigerador. Sin embargo, el lugar de almacenamiento influye directamente en la frescura y la seguridad de este alimento.
Por qué la puerta no es el mejor lugar
El error más común es guardar los huevos en el compartimento especial de la puerta del refrigerador. Es precisamente ahí donde los fabricantes de electrodomésticos suelen colocar las hueveras. Sin embargo, ese espacio es el menos adecuado para conservarlos.
La razón es sencilla: la puerta del refrigerador es la zona con mayores fluctuaciones de temperatura. Cada vez que se abre el refrigerador, entra aire caliente y la temperatura en esa zona varía mucho más que en los estantes interiores. Esos cambios aceleran el deterioro de los huevos y aumentan el riesgo de proliferación de bacterias, en particular la salmonela.
Dónde conviene guardar los huevos
Los especialistas en seguridad alimentaria recomiendan guardar los huevos en el estante del medio o en el inferior del refrigerador, donde la temperatura es más estable y uniforme. Es preferible mantenerlos en un recipiente cerrado o en su envase original: esto los protege de los olores ajenos, que los huevos absorben fácilmente a través de la cáscara.
También es importante colocar los huevos con la punta hacia abajo. En esa posición, la yema permanece centrada y la cámara de aire queda arriba, lo que ralentiza el proceso de envejecimiento del producto.
Cuánto tiempo se conservan los huevos en el refrigerador
En condiciones de almacenamiento adecuadas, los huevos frescos se mantienen aptos para el consumo durante tres o cuatro semanas después de la fecha de puesta. Si no está seguro de la frescura de un huevo, utilice una prueba sencilla: sumérjalo en un vaso con agua. Un huevo fresco se hunde; uno viejo flota o queda en posición vertical.
Tampoco se recomienda lavar los huevos antes de guardarlos: el recubrimiento protector natural de la cáscara evita que las bacterias penetren en su interior. Lávelos únicamente justo antes de cocinarlos.
Seguir estas sencillas pautas ayudará a conservar los huevos frescos por más tiempo y a prevenir intoxicaciones alimentarias.

