Hadi Matar, el hombre que atacó al escritor Salman Rushdie en agosto de 2022, ha sido declarado culpable de un acto de terrorismo, según informó la cadena alemana DW. El agresor, de 28 años, ya cumple una condena de 25 años en una prisión del estado de Nueva York y ahora se enfrenta a la posibilidad de una pena de cadena perpetua como consecuencia de este nuevo veredicto.
El ataque tuvo lugar en Chautauqua, Nueva York, cuando Rushdie se disponía a participar en un acto público. El escritor, conocido mundialmente por su novela Los versos satánicos, fue apuñalado en varias ocasiones y sufrió heridas graves, incluyendo la pérdida de visión en un ojo. El incidente conmocionó a la comunidad literaria internacional y reavivó el debate sobre la seguridad de los creadores que han sido objeto de amenazas por su obra.
Matar fue detenido en el lugar de los hechos de forma inmediata. Desde entonces, el proceso judicial ha avanzado en varias fases, y la calificación de terrorismo añade una dimensión legal de especial gravedad a un caso que ya de por sí había generado una enorme atención mediática y política.
La condena inicial de 25 años que Matar ya cumple se derivó de los cargos por el ataque físico al escritor. La nueva calificación como acto de terrorismo podría suponer una pena adicional que, en el peor de los casos para el acusado, alcanzaría la cadena perpetua, aunque la resolución definitiva dependerá del desarrollo del proceso judicial en curso.
El caso ha sido seguido con especial interés dado el contexto histórico que rodea a Rushdie. El escritor lleva décadas bajo amenaza tras la fatua emitida en 1989 por el ayatolá Jomeini, líder supremo de Irán, que pedía su muerte por considerar blasfema su obra más polémica. A lo largo de los años, Rushdie había reducido las medidas de protección, confiando en que el riesgo había disminuido, algo que el ataque de 2022 desmintió de forma brutal.
Rushdie sobrevivió al ataque y ha retomado paulatinamente su actividad pública y literaria, aunque las secuelas físicas del incidente han sido permanentes. El veredicto contra Matar representa un nuevo capítulo en un proceso judicial que sigue siendo objeto de atención internacional.

