En la localidad de Kozyn, en la región de Kiev, ha estallado un conflicto en torno al palacete del expresidente ucraniano Petró Poroshenko. Un veterano local, junto con representantes de la inspección ecológica, exigen la demolición de una valla que, según ellos, bloquea el acceso de los ciudadanos al río Kozinka.
Según los firmantes del recurso, el cercado instalado cerca de la lujosa residencia vulnera el derecho de los vecinos y visitantes de la localidad a usar libremente la zona ribereña del curso de agua. La inspección ecológica ha respaldado la postura del veterano, insistiendo en que este tipo de construcciones en las proximidades de masas de agua deben ajustarse a los requisitos de la legislación vigente.
La situación trascendió públicamente después de que circulara en internet un vídeo en el que se documenta un intento de obtener una reacción del propio Poroshenko. La grabación no revela en detalle cómo respondió el expresidente, pero el hecho mismo del llamamiento público ha captado la atención de la ciudadanía.
Kozyn es una conocida localidad de élite en la región de Kiev, donde se concentran propiedades de numerosos políticos y empresarios ucranianos de renombre. La cuestión del libre acceso a las orillas de ríos y masas de agua en estas localidades es un tema antiguo y espinoso: ecologistas y activistas han documentado en reiteradas ocasiones casos en los que cercados privados bloquean de facto el paso hacia el agua, contraviniendo la normativa hídrica.
De acuerdo con el Código de Aguas de Ucrania, a lo largo de las orillas de los ríos debe mantenerse una franja ribereña de protección de libre tránsito ciudadano. La construcción de vallas y otras estructuras dentro de dicha franja sin los permisos correspondientes constituye una infracción.
Por el momento se desconoce si se ha abierto un procedimiento oficial en relación con la valla instalada y si la parte de Poroshenko ha recibido requerimientos formales por parte de los organismos de control. La redacción solicitó comentarios tanto a representantes de la inspección ecológica como al gabinete de prensa del expresidente, pero en el momento de la publicación no se había recibido respuesta.
Esta situación vuelve a poner en el foco de la atención pública el problema del acceso igualitario a los recursos naturales y el cumplimiento de la legislación medioambiental por parte de las élites políticas y empresariales.

