Hungría revisa su acuerdo con Rosatom sobre la central de Paks

Vista de la central nuclear de Paks II Hungría durante las negociaciones con Rosatom sobre el acuerdo energético
El gobierno húngaro reexamina los términos del acuerdo nuclear con la empresa rusa Rosatom para la ampliación de Paks.

El gobierno húngaro ha iniciado la revisión del contrato con la empresa estatal rusa Rosatom relativo a la construcción de nuevos bloques energéticos en la central nuclear Paks II. Así lo anunció el ministro de Asuntos Exteriores de Hungría, Péter Magyar.

Según el funcionario, el motivo de la revisión son los retrasos sistemáticos en la ejecución del proyecto, así como las dudas sobre el cumplimiento por parte rusa de las obligaciones contraídas. El gabinete del país está analizando el estado actual de ejecución de las condiciones contractuales y estudia los posibles pasos a seguir.

Qué se sabe sobre el proyecto Paks II

La central nuclear de Paks es la única planta atómica en funcionamiento en Hungría y suministra aproximadamente la mitad de toda la producción eléctrica del país. El proyecto de ampliación de la central —Paks II— contempla la construcción de dos nuevos reactores con la participación de Rosatom. El acuerdo entre Budapest y Moscú fue firmado en 2014 y ha generado críticas reiteradas por parte de la Unión Europea y de los socios de Hungría en la OTAN.

La ejecución del proyecto ha estado marcada durante largo tiempo por dificultades: los plazos de construcción se han pospuesto en varias ocasiones y el coste de las obras ha aumentado. Además, la invasión a gran escala de Rusia contra Ucrania en 2022 agudizó drásticamente el debate sobre la conveniencia de mantener la dependencia energética de Moscú para los países de la UE.

Contexto y posibles consecuencias

La decisión del gobierno húngaro de revisar las condiciones del acuerdo con Rosatom podría ser una señal de un cambio gradual en la postura de Budapest respecto a la cooperación con Rusia en el ámbito energético. No obstante, hasta el momento no se han producido declaraciones oficiales sobre la ruptura del contrato ni sobre la búsqueda de contratistas alternativos.

La situación en torno a Paks II sigue siendo delicada, dado que Hungría ha mantenido durante mucho tiempo una política orientada a preservar sus estrechos vínculos económicos con Rusia, pese a la presión de sus aliados. La revisión del acuerdo, si finalmente tiene consecuencias prácticas, podría convertirse en una de las señales más visibles de un cambio en la política exterior y energética del país.

Por el momento no se han dado a conocer detalles sobre posibles alternativas ni sobre los plazos concretos para concluir la auditoría del contrato. El medio ucraniano Ukrainska Pravda fue el primero en informar sobre la declaración de Magyar.

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