El martes 19 de agosto, un dron de ataque ruso impactó un automóvil en el centro de Jersón. Como consecuencia del ataque, una mujer murió en el lugar y un hombre resultó herido, según informan medios ucranianos citando a las autoridades locales.
Los detalles del incidente están siendo precisados. Se sabe que el impacto ocurrió durante el día, cuando hay personas en las calles de la ciudad. El lugar exacto del impacto y el estado del hombre herido no han sido oficialmente especificados.
Jersón bajo bombardeos constantes
Jersón sigue siendo una de las ciudades más peligrosas de Ucrania en términos de bombardeos diarios. La ciudad está situada cerca de la línea de contacto, y las fuerzas rusas atacan regularmente barrios residenciales, infraestructura de transporte e instalaciones civiles.
El uso de drones de ataque contra vehículos civiles y personas en la vía pública se ha convertido en una de las tácticas características registradas por defensores de derechos humanos y periodistas ucranianos en el sur del país. Ataques similares se registran en Jersón prácticamente a diario, causando daños tanto materiales como a la salud y la vida de sus habitantes.
A pesar del peligro constante, una parte de los habitantes de Jersón continúa permaneciendo en la ciudad, principalmente por falta de recursos para evacuar o por no querer abandonar sus hogares.
Civiles entre los objetivos prioritarios
Organizaciones internacionales han documentado en repetidas ocasiones ataques deliberados contra la población civil en el territorio de la región de Jersón bajo control ucraniano. Incidentes de este tipo son calificados como violaciones del derecho internacional humanitario.
Las autoridades judiciales ucranianas abren procedimientos penales por cada uno de estos ataques. Los materiales son remitidos a la Fiscalía General y a instancias judiciales internacionales para la documentación continua de crímenes de guerra.
La muerte de la mujer y las heridas del hombre el 19 de agosto son un nuevo testimonio de que la población civil de Jersón se enfrenta a un peligro mortal cada día. Las autoridades instan a los residentes a respetar las normas de seguridad y a no permanecer en espacios abiertos sin necesidad durante las alertas aéreas.

