Corea del Norte ha entregado a Rusia nuevos misiles balísticos con ojivas de gran potencia, lo que amplía considerablemente la capacidad del ejército ruso para atacar territorio ucraniano. Así lo informa el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW).
Según los analistas, la masa de la ojiva de los nuevos misiles alcanza los 2.500 kilogramos. Esto los hace significativamente más potentes que los modelos anteriores que Rusia ya ha empleado contra Ucrania. La incorporación de este armamento al arsenal de las fuerzas armadas rusas supone una amenaza grave tanto para las regiones cercanas al frente como para las zonas del interior del país.
Dónde están desplegados los sistemas de lanzamiento
Según las evaluaciones del ISW, el lado ruso está desplegando los sistemas de lanzamiento en el territorio de la región de Vorónezh. Esta ubicación permite cubrir con su zona de alcance una parte considerable de Ucrania, dejando siete regiones bajo amenaza. Los analistas no especifican cuáles son exactamente las regiones en riesgo, aunque subrayan que se trata tanto de territorios próximos a la línea del frente como de zonas más alejadas de los combates.
La entrega por parte de Corea del Norte de nuevos sistemas de misiles a Rusia forma parte de una cooperación militar y técnica continuada entre ambos países, que genera preocupación a nivel internacional. Con anterioridad se había informado del suministro por parte de Corea del Norte de munición de artillería y otro armamento para las necesidades del ejército ruso.
Riesgos para la infraestructura civil
El aumento de la masa de las ojivas implica una destrucción potencialmente mayor en los ataques contra instalaciones de infraestructura, zonas residenciales y objetivos estratégicos. Los expertos señalan que este tipo de armamento es capaz de causar daños significativos incluso con impactos aislados.
La situación exige una atención especial por parte de las fuerzas de defensa aérea ucranianas. Al mismo tiempo, los analistas indican que la eficacia de la respuesta dependerá de los medios de interceptación disponibles y de la detección oportuna de los lanzamientos.
El ISW continúa rastreando los movimientos del equipamiento militar ruso y evaluando las amenazas para Ucrania. El instituto insta a los aliados de Ucrania a tener en cuenta los nuevos riesgos a la hora de configurar los paquetes de ayuda militar, en particular en lo que respecta a los sistemas de defensa aérea.

