Arqueólogos daneses han descubierto bajo un campo de fútbol los restos de un monasterio medieval que durante siglos se consideraba prácticamente desaparecido. El hallazgo sorprendió a los investigadores, ya que el estado de conservación del conjunto resultó ser mucho mejor de lo esperado.
Para la búsqueda se empleó un georrádar, un método de investigación no invasivo que permite detectar estructuras subterráneas sin necesidad de excavaciones. Gracias a esta tecnología, los científicos pudieron confirmar que bajo la superficie del campo de fútbol se conserva una parte considerable del complejo monástico, datado en el siglo XIII.
Lo que se sabe sobre el hallazgo
El monasterio se consideraba casi completamente destruido, probablemente a causa de eventos históricos, reformas o el deterioro natural de las construcciones con el paso del tiempo. Por ello, el descubrimiento de una gran parte de sus restos en buen estado supone un acontecimiento relevante para la arqueología danesa y para la historia en general.
El escaneo con georrádar reveló contornos nítidos de estructuras subterráneas, lo que indica que los cimientos y posiblemente otros elementos de los edificios se han conservado bajo la capa de tierra. Los investigadores estudian actualmente los datos obtenidos para determinar la extensión del complejo y planificar las siguientes fases del trabajo.
Descubrimientos de este tipo son posibles gracias a la creciente incorporación de tecnologías modernas a la arqueología de campo. El georrádar y métodos similares de teledetección se utilizan cada vez más en toda Europa, lo que permite localizar bienes del patrimonio cultural donde nadie esperaba encontrarlos, incluidos campos deportivos, parques y zonas edificadas.
En cuanto al futuro del hallazgo, por el momento no se ha informado de si se prevé una excavación completa de los restos del monasterio. La decisión de llevar a cabo trabajos de gran escala requiere habitualmente recursos y tiempo considerables, así como la coordinación con los propietarios del terreno y las autoridades locales.
Dinamarca cuenta con un rico patrimonio medieval, y este tipo de descubrimientos atrae periódicamente la atención tanto de especialistas como del público en general. Los monasterios del siglo XIII desempeñaron un papel fundamental en la vida cultural, religiosa y económica de la Europa de la época, por lo que cada nuevo hallazgo de esta naturaleza tiene un valor científico significativo.

