Europa presiona para que Infantino abandone la FIFA
Las federaciones europeas exigen la salida de Infantino de la presidencia de la FIFA.
El fútbol europeo ha elevado su tono contra la presidencia de Gianni Infantino al frente de la FIFA. Berlín ha acogido una cumbre del fútbol europeo en la que Alemania ha reforzado su postura crítica hacia la gestión del máximo dirigente del organismo que gobierna el fútbol mundial, sumándose a un creciente frente común que reclama su salida.
La reunión ha reunido a representantes del fútbol continental con el objetivo de coordinar una respuesta conjunta frente a las políticas y decisiones que Infantino ha impulsado desde que asumió la presidencia de la FIFA. La posición alemana ha quedado clara: el actual presidente debe dejar el cargo.
Un malestar que crece en Europa
El descontento europeo con la dirección de Infantino no es nuevo, pero la cumbre de Berlín ha servido para escenificar de forma pública y organizada la oposición de varias federaciones y estamentos del fútbol del continente. Entre las principales críticas se encuentran la gestión del organismo, el modelo de expansión de competiciones y el estilo de liderazgo del presidente suizo-italiano, que lleva al frente de la FIFA desde 2016.
Alemania, uno de los países con mayor peso histórico en el fútbol mundial, ha adoptado una posición firme en este contexto, convirtiéndose en uno de los impulsores del llamamiento a un cambio en la cúpula directiva del organismo con sede en Zúrich.
Infantino se aferra al cargo
Por su parte, Infantino no ha dado señales de tener intención de ceder a estas presiones. El presidente de la FIFA se mantiene en su posición y no ha anunciado ningún paso atrás, a pesar de la creciente oposición que se articula desde Europa.
La situación pone de manifiesto una tensión cada vez más visible entre las estructuras del fútbol europeo, lideradas institucionalmente por la UEFA, y la FIFA, cuya base de apoyo se sustenta en gran medida en federaciones de otras regiones del mundo donde Infantino conserva una influencia considerable.
La cumbre de Berlín representa un paso más en un pulso que podría tener consecuencias relevantes para el futuro de la gobernanza del fútbol internacional, aunque por el momento no se han concretado medidas formales más allá del posicionamiento político de los países participantes.
