Maduro y Cilia Flores se declaran inocentes ante tribunal de EE.UU.
El presidente venezolano y su esposa rechazan los cargos presentados en su contra en EE.UU.
El expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, comparecieron ante un tribunal federal de Nueva York para responder a los nuevos cargos en su contra por conspiración para cometer torturas. Ambos se declararon no culpables y rechazaron las acusaciones presentadas por la justicia estadounidense.
«Soy completamente inocente», declaró Maduro, según informó la BBC, en lo que supone su respuesta formal ante las nuevas imputaciones que se suman a los cargos previos que ya pesaban sobre él en Estados Unidos. Su esposa, Cilia Flores, figura también entre los acusados y adoptó la misma postura de no culpabilidad.
Nuevas acusaciones por tortura
Los cargos presentados en esta ocasión se centran en la conspiración para cometer torturas, una acusación que se añade al historial judicial que el gobierno de Estados Unidos ha ido construyendo contra el líder venezolano. La causa se tramita en una corte federal de Nueva York, uno de los tribunales de mayor peso en el sistema judicial estadounidense para casos de carácter internacional.
El caso contra Maduro se enmarca en una serie de acciones legales impulsadas por Washington contra funcionarios y figuras cercanas al gobierno de Venezuela, en el contexto del deterioro de las relaciones diplomáticas entre ambos países, que se ha agudizado en los últimos años.
Un proceso con implicaciones políticas
La declaración de inocencia de Maduro y Flores ante la justicia norteamericana se produce en un momento políticamente delicado. Venezuela no reconoce la jurisdicción de los tribunales estadounidenses sobre sus ciudadanos y ha calificado en múltiples ocasiones estos procesos como parte de una estrategia de persecución política por parte de Washington.
Por su parte, el gobierno de Estados Unidos ha mantenido una postura firme en la persecución judicial de figuras vinculadas al ejecutivo venezolano, argumentando que se trata de responsabilidades penales individuales relacionadas con graves violaciones de derechos humanos.
Por el momento, la causa seguirá su curso en el sistema judicial federal estadounidense. La comparecencia de ambos acusados ante el tribunal de Nueva York representa un nuevo capítulo en el largo enfrentamiento legal y diplomático entre las administraciones de Venezuela y Estados Unidos, cuyo desenlace está aún por determinar.
