EE. UU. propone a Europa reanudar la compra de gas ruso
Washington abre la puerta a restablecer el suministro de gas ruso al continente europeo.
La administración de Donald Trump estudia la posibilidad de proponer a los países europeos que retomen la compra de gas natural ruso, en lugar de intensificar la presión de las sanciones sobre Moscú. Así lo informa The New York Times.
Según el medio, esta propuesta se analiza como uno de los elementos de un enfoque más amplio de la parte estadounidense para reencauzar las relaciones con Rusia. En la práctica, supondría abandonar la política de aislamiento energético del Kremlin que Occidente ha mantenido de forma sostenida desde la invasión a gran escala de Rusia contra Ucrania en 2022.
Tras el inicio de la guerra, la mayoría de los países de la Unión Europea realizó importantes esfuerzos para reducir su dependencia de los combustibles rusos. Estos pasos fueron acompañados de elevados costes económicos: Europa se vio obligada a buscar proveedores alternativos de gas natural licuado, entre ellos Estados Unidos, Noruega y países del Golfo Pérsico, pagando precios más altos por ello.
Si la información del NYT se confirma, dicha señal desde Washington podría influir de forma significativa en la política energética de la UE y convertirse en una nueva fuente de tensión entre Estados Unidos y sus aliados. Varios países europeos ya han expresado su preocupación por la disposición de la actual administración estadounidense a hacer concesiones a Moscú en distintos ámbitos.
En el momento de la publicación, no se han recibido confirmaciones oficiales por parte de la Casa Blanca ni de representantes de la administración Trump. Los detalles de los posibles acuerdos y las condiciones concretas bajo las cuales Estados Unidos podría plantear este paso siguen siendo desconocidos.
La situación se produce en el contexto de prolongados debates sobre el futuro de la política de sanciones contra Rusia y la búsqueda de vías para una resolución diplomática del conflicto en Ucrania. Cualquier suavización de la posición de Occidente en el ámbito energético será percibida inevitablemente por Kiev como un paso que debilita la presión económica sobre Moscú.
La parte ucraniana ha llamado en repetidas ocasiones a sus socios a no levantar las sanciones ni reanudar la cooperación económica con Rusia hasta el pleno restablecimiento de la integridad territorial de Ucrania y la rendición de cuentas de los responsables.
