Zelenski: Rusia ha matado a unos 120 religiosos
Zelenski cifra en más de 120 los religiosos asesinados en Ucrania durante la guerra con Rusia.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, declaró que desde el inicio de la invasión a gran escala las fuerzas rusas están destruyendo deliberadamente las comunidades religiosas y a sus representantes. Según sus palabras, las víctimas ascienden a cerca de 120 miembros del clero de distintas confesiones.
Además de las pérdidas humanas, el jefe de Estado informó sobre la destrucción masiva de infraestructura religiosa. Cientos de iglesias, monasterios y otros lugares de culto en todo el país han sufrido daños o han sido completamente destruidos como consecuencia de los ataques rusos.
Los ataques a lugares religiosos como parte de una estrategia
Zelenski subrayó que estas acciones no son casuales. En su opinión, los ataques contra edificios religiosos y la persecución del clero forman parte de una política deliberada orientada a destruir la identidad cultural y espiritual del pueblo ucraniano.
El presidente hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que preste atención a estos hechos y garantice una valoración jurídica adecuada de los crímenes cometidos. Según Zelenski, estas acciones deben ser documentadas y examinadas en el marco del derecho internacional.
La parte ucraniana ha registrado en repetidas ocasiones bombardeos contra iglesias y otros lugares de culto en distintas regiones del país, en particular en Járkov, Jersón, Zaporiyia y Donetsk. Las organizaciones de derechos humanos también documentan este tipo de incidentes, aunque la verificación completa de todos los datos sigue siendo una tarea compleja en el contexto de los combates activos.
La protección de los lugares religiosos durante los conflictos armados está regulada por el derecho internacional humanitario. Los ataques deliberados contra lugares de culto, siempre que no sean utilizados con fines militares, constituyen una violación de los Convenios de Ginebra y del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional.
Por el momento, las autoridades judiciales ucranianas continúan documentando los daños causados al patrimonio religioso del país para su posterior presentación ante instancias judiciales internacionales.
