Científicos descubren una proteína bacteriana capaz de crear ADN sin una plantilla clásica

Bacterias E. coli vistas al microscopio en una imagen científica
Foto: NIH / IMAGE POINT FR / picture alliance

Un equipo de investigadores ha identificado un mecanismo biológico inusual en bacterias que podría ampliar lo que se sabe sobre la formación del ADN. El hallazgo se centra en una proteína llamada Drt3b, capaz de construir una cadena de ADN sin utilizar una plantilla genética tradicional para copiarla.

Normalmente, el ADN se forma a partir de material genético ya existente. Es decir, las células copian información previa para transmitirla de una generación a otra. Sin embargo, este nuevo estudio muestra que algunas bacterias pueden recurrir a una estrategia muy diferente.

El equipo dirigido por el bioquímico Alex Gao, de la Universidad de Stanford, investigaba cómo las bacterias se defienden de los virus cuando encontró este mecanismo inesperado. La proteína Drt3b no copia una cadena de ADN ya existente, sino que usa su propia estructura como guía para colocar los componentes adecuados en el orden correcto.

El sistema estudiado se llama DRT3 y funciona en dos partes. Una proteína construye una cadena de ADN de manera más convencional, usando una pequeña pieza de material genético como referencia. La segunda, Drt3b, completa la otra cadena sin esa plantilla clásica.

Según los científicos, este tipo de proceso ya se había observado antes en fragmentos muy pequeños, pero no de esta forma. Lo novedoso es que Drt3b puede generar una secuencia más larga y específica, algo que hasta ahora no se había visto en una proteína de este tipo.

El descubrimiento ha abierto debate sobre si esto desafía las reglas básicas de la biología. Sin embargo, los expertos piden prudencia: no significa que las proteínas puedan reescribir libremente el código genético, sino que la evolución ha desarrollado un mecanismo bacteriano muy particular para crear una molécula de ADN en un contexto concreto.

Todavía no se sabe con exactitud para qué utiliza la bacteria esta cadena de ADN. Una de las hipótesis es que podría actuar como una especie de “trampa” molecular para neutralizar componentes importantes de los virus que atacan a la bacteria.

Algunos científicos comparan este hallazgo con los primeros pasos del descubrimiento de CRISPR, una defensa bacteriana que acabó convirtiéndose en una herramienta revolucionaria para la edición genética. Aun así, los investigadores señalan que todavía es pronto para saber si Drt3b podrá tener aplicaciones biotecnológicas.

Por ahora, el valor principal del descubrimiento está en mostrar que las bacterias todavía esconden mecanismos desconocidos. Tras miles de millones de años de evolución y lucha contra los virus, estos microorganismos siguen revelando estrategias moleculares que la ciencia apenas empieza a comprender.

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