En la región de Jmelnitski, las autoridades han descubierto al director de una escuela de idiomas sospechoso de abuso sexual a alumnas menores de edad. Según la investigación, los delitos se prolongaron durante años y las víctimas guardaron silencio durante mucho tiempo por miedo al rechazo social.
Las víctimas acudieron a las autoridades solo después de enterarse de que existía un proceso penal separado contra el mismo docente. Fue precisamente esa información lo que las impulsó a contar lo que les había ocurrido.
Las víctimas callaron durante años
Según la hipótesis de la investigación, el sospechoso se valió de su cargo y de la autoridad que ejercía como director del centro educativo para cometer actos ilícitos contra las alumnas. Las jóvenes no se atrevían a hablar de lo vivido por temor a la reacción negativa de su entorno.
La situación cambió cuando se hizo pública la existencia de otro procedimiento judicial contra la misma persona. Eso dio a las víctimas la sensación de que serían creídas, y decidieron denunciar los delitos.
La investigación continúa
Actualmente, la policía de la región de Jmelnitski lleva a cabo una investigación preliminar. El sospechoso se enfrenta a responsabilidad penal en virtud de los artículos que contemplan penas por abuso sexual a menores de edad. Los detalles del caso no han sido revelados por la investigación con el fin de proteger a las víctimas y preservar el secreto del sumario.
Este caso vuelve a llamar la atención sobre el problema de la seguridad de los menores en los centros educativos y la importancia de crear condiciones en las que estos puedan denunciar la violencia sin temor. Los especialistas subrayan que el silencio de las víctimas está frecuentemente ligado precisamente al miedo al juicio ajeno y a la desconfianza hacia los adultos y el sistema en general.
Las autoridades hacen un llamamiento a todas las personas que puedan tener información sobre este caso o que hayan vivido situaciones similares para que se pongan en contacto con la policía. La identidad y los datos de las víctimas están protegidos por la ley.

