Durante la jornada, las fuerzas rusas llevaron a cabo una serie de ataques contra localidades del este y el sur de Ucrania. Como resultado de los bombardeos con drones, al menos 11 civiles resultaron heridos en las regiones de Jersón, Mykolaiv y Donetsk.
Jersón bajo ataque
En Jersón, drones enemigos atacaron edificios residenciales e instalaciones de infraestructura civil. La ciudad sigue siendo uno de los núcleos urbanos más bombardeados del sur del país, ya que las posiciones rusas se encuentran en la orilla opuesta del Dniéper, lo que permite al adversario atacar con regularidad los barrios civiles.
Las regiones de Mykolaiv y Donetsk también fueron golpeadas
Una situación similar se registró en las regiones de Mykolaiv y Donetsk, donde los drones rusos también fueron dirigidos contra viviendas e infraestructuras civiles. Las autoridades locales y los servicios de rescate continúan precisando las circunstancias exactas de cada uno de los incidentes.
En total, 11 personas resultaron heridas en las tres regiones. En el momento de la publicación no se habían reportado víctimas mortales. Los equipos de rescate y las brigadas médicas trabajaban en los lugares de los hechos.
Ataques sistemáticos contra objetivos civiles
Los bombardeos con drones sobre zonas residenciales se han convertido en una de las tácticas características de las fuerzas armadas rusas desde el inicio de la invasión a gran escala. Los ataques se producen tanto de noche como de día, lo que dificulta la evacuación y la asistencia a las víctimas.
Organizaciones de derechos humanos ucranianas e internacionales han documentado en reiteradas ocasiones estos bombardeos como evidencia de una presión deliberada sobre la población civil. Kiev continúa instando a sus socios a reforzar el apoyo a los sistemas de defensa antiaérea.
La situación en el frente sigue siendo tensa. Las autoridades piden a los habitantes de las regiones afectadas que atiendan las alertas aéreas y no abandonen los refugios hasta que se emita la señal de fin de alarma.

