Los bombardeos rusos en las regiones de Donetsk y Jersón han causado la muerte de cinco civiles y han dejado 31 heridos, entre ellos cuatro niños. Así lo informa Ukrayinska Pravda citando a las administraciones militares regionales.
Viviendas e infraestructuras civiles han sufrido daños en ambas regiones. El número exacto de edificios afectados está siendo precisado, mientras los servicios de rescate y los equipos médicos continúan trabajando sobre el terreno.
Situación en Donetsk
La región de Donetsk sigue siendo una de las más bombardeadas del país. Los ataques han afectado zonas residenciales, destruyendo viviendas y dañando infraestructuras, lo que dificulta tanto la evacuación de los habitantes como la atención a los heridos. Entre las víctimas hay tanto personas de avanzada edad como residentes más jóvenes de la región.
Ataques en Jersón
En la región de Jersón, los bombardeos también han provocado víctimas mortales y destrucción. La región soporta una presión constante por los ataques procedentes de la orilla izquierda del Dniéper, controlada por las fuerzas rusas. Han resultado dañadas viviendas e instalaciones civiles, y entre los heridos se encuentran menores.
Cuatro de los civiles afectados son menores de edad. Los hospitales locales y los servicios de emergencia están atendiendo a los heridos, algunos de los cuales han sido hospitalizados en estado grave.
Las autoridades instan a los residentes de las zonas de peligro a respetar las normas de seguridad civil y a evacuar, si es posible, hacia regiones más seguras del país. Algunas localidades permanecen sin suministro estable de electricidad ni agua debido a los daños causados en las infraestructuras correspondientes.
Las circunstancias de las muertes y los detalles de los ataques continúan siendo investigados. Las diligencias judiciales sobre el terreno siguen en curso y los materiales recabados serán remitidos para la documentación de crímenes de guerra.

