Derrumbe en Gaza deja 12 muertos y decenas atrapados
Los equipos de rescate trabajan entre los escombros tras el derrumbe en Gaza.
Al menos doce personas han muerto y decenas siguen desaparecidas tras el derrumbe de un edificio en la ciudad de Gaza, una estructura que ya había sido dañada por los bombardeos del conflicto armado en curso. Bajo los escombros quedaron sepultadas aproximadamente diez familias que residían en el inmueble en el momento del colapso.
Las labores de rescate se desarrollan en condiciones extremadamente difíciles. Los propios vecinos y familiares de las víctimas se han visto obligados a excavar entre los restos del edificio de forma manual, ante la falta de maquinaria pesada y equipos especializados. «Estamos escarbando con nuestras propias manos», relataron algunos de los presentes en el lugar, reflejando la desesperación y la precariedad de los medios disponibles para intentar llegar a los supervivientes.
El suceso pone de manifiesto una de las consecuencias más graves y menos visibles del conflicto en Gaza: el deterioro estructural masivo de edificios residenciales que, aunque en pie, han quedado severamente comprometidos por los impactos de la guerra. Muchas familias continúan habitando estas construcciones dañadas por no tener a dónde ir, lo que incrementa de manera significativa el riesgo de tragedias como la registrada.
La cifra de desaparecidos aún no ha sido confirmada de manera oficial, y las autoridades locales advierten de que el balance de víctimas podría aumentar conforme avancen las tareas de búsqueda. La situación se ve agravada por las limitaciones en el acceso a recursos humanitarios y la destrucción de gran parte de la infraestructura de emergencia en la zona.
Este derrumbe se produce en un contexto en el que Gaza acumula meses de bombardeos intensos que han destruido o dañado una parte considerable de su parque residencial. Organizaciones internacionales han alertado en repetidas ocasiones sobre el peligro que supone la permanencia de civiles en estructuras debilitadas, sin que hasta ahora se hayan podido articular soluciones de alojamiento alternativo para la mayoría de los desplazados internos.
Las tareas de rescate continúan mientras familiares y vecinos aguardan noticias de sus seres queridos entre los escombros de lo que fue su hogar.
