El Ministerio de Defensa de Bulgaria declaró que el vehículo aéreo no tripulado que explotó cerca del gasoducto Transbalkánico es, con toda probabilidad, de origen ucraniano. Así lo informa DW citando al organismo militar búlgaro.
En el comunicado del ministerio se subraya que, por el momento, «no hay motivos para considerar que el incidente fue deliberado». El organismo interpreta el suceso como un accidente relacionado con el prolongado conflicto armado en Ucrania, durante el cual fragmentos o drones derribados pueden desviarse de su trayectoria inicial y cruzar las fronteras de los países vecinos.
El incidente ocurrió cerca del gasoducto Transbalkánico, una importante arteria de infraestructura que transporta gas natural a través del territorio de Bulgaria. La ubicación exacta de la explosión y el alcance de los posibles daños están aún por determinar. La parte búlgara no ha informado de víctimas ni de consecuencias graves para el funcionamiento del gasoducto.
Incidentes similares se han registrado en los últimos años en varios países miembros de la OTAN y la UE situados cerca de la zona de combate. Rumanía, Polonia y Croacia también informaron anteriormente sobre la caída de fragmentos o drones en sus territorios. En cada ocasión, las autoridades competentes llevaron a cabo investigaciones exhaustivas para determinar el origen de los objetos y las circunstancias de los incidentes.
Bulgaria limita con Rumanía, que comparte frontera con Ucrania, y aunque la distancia respecto a los combates activos es considerable, la trayectoria de algunos drones puede desviarse significativamente bajo la influencia de medidas de guerra electrónica o fallos técnicos.
Las autoridades del país llamaron a no sacar conclusiones precipitadas y prometieron proporcionar información adicional una vez concluida la pericia técnica. La investigación del incidente continúa con la participación de los especialistas correspondientes.
La situación ha vuelto a centrar la atención en la vulnerabilidad de la infraestructura crítica de la región y en la necesidad de reforzar la protección de los objetos estratégicos en un contexto en el que el conflicto en Ucrania continúa y sus consecuencias se dejan sentir ocasionalmente en los países vecinos.

