24.09.2026 — 19:03
Ucrania

Drones rusos sobrevuelan Moldavia y Rumania con creciente frecuencia

Por Ukraina Hoy 11/09/2026 2 visitas
Drone ruso sobrevolando territorio de Moldavia y Rumania durante incursiones aéreas recientes

Las incursiones de drones rusos en espacio aéreo moldavo y rumano aumentan la tensión en la región.

La guerra de drones que Rusia libra contra Ucrania ha comenzado a dejar rastro más allá de las fronteras del país atacado. Moldavia y Rumania registran con una frecuencia cada vez mayor la entrada en su espacio aéreo de drones procedentes de los ataques rusos, lo que ha disparado las alarmas en ambos países y en el conjunto de la Unión Europea.

El incidente más llamativo tuvo lugar recientemente en Chisináu, capital de Moldavia, donde el avión del presidente ucraniano Volodímir Zelenski estuvo en una situación de riesgo momentos antes de despegar. La presencia de drones en las inmediaciones del aeropuerto obligó a extremar las precauciones, según informó el medio alemán Deutsche Welle.

¿Accidentes o ataques deliberados?

La cuestión que más debate genera entre los analistas es si estas incursiones son consecuencia involuntaria de los ataques masivos rusos contra territorio ucraniano o si responden a una estrategia calculada. Algunos expertos consultados apuntan ya a la segunda hipótesis, considerando que la reiteración de estos episodios difícilmente puede atribuirse solo al azar.

Rumania, país miembro de la OTAN, ha documentado en los últimos meses varios hallazgos de restos de drones en su territorio, especialmente en zonas próximas al delta del Danubio, frontera natural con Ucrania. Cada hallazgo ha generado tensión diplomática y ha obligado a las autoridades rumanas a abrir investigaciones para determinar el origen exacto de los aparatos.

Moldavia, por su parte, se encuentra en una posición especialmente vulnerable. El país no pertenece a la OTAN ni a la Unión Europea, aunque mantiene un proceso de adhesión a esta última, y cuenta con capacidades de defensa aérea muy limitadas. Esta circunstancia lo convierte en un corredor de difícil control ante el tráfico de drones en la región.

La situación pone de manifiesto la extensión geográfica de las consecuencias del conflicto ucraniano, que ya no afecta exclusivamente al territorio en disputa. Tanto Bucarest como Chisináu han trasladado su preocupación a las instituciones europeas y atlánticas, reclamando mayor coordinación y apoyo para reforzar la vigilancia de su espacio aéreo.

Por el momento, ni Rusia ni ningún organismo internacional han emitido una valoración oficial sobre los últimos incidentes. La situación permanece bajo seguimiento estrecho por parte de los aliados occidentales.

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