Una exjueza del tribunal de distrito de Berdiansk, en la región de Zaporizhzhia, fue condenada a 15 años de prisión con confiscación de bienes por alta traición.
Se trata de Larysa Bohomolova, quien, según la investigación, comenzó a colaborar con el FSB ruso después de la ocupación de Berdiansk por las tropas rusas en la primavera de 2022.
De acuerdo con la Fiscalía, la exjueza estableció contacto de forma voluntaria con un representante de los servicios especiales rusos y empezó a transmitir información al enemigo.
Los investigadores determinaron que Bohomolova recopilaba y entregaba datos sobre los movimientos de militares ucranianos en la región de Donetsk. Entre ellos había combatientes de la unidad especial Azov.
Además, también habría proporcionado información sobre empleados de tribunales y centros médicos de Berdiansk que mantenían una postura proucraniana.
Según la acusación, la exjueza no solo transmitía datos a los ocupantes, sino que también intentaba convencer a sus colegas para colaborar con la administración impuesta por Rusia. Asimismo, habría ayudado a formar el personal de una estructura falsa creada por los ocupantes bajo el nombre de “ministerio de situaciones de emergencia”.
Más tarde, Bohomolova salió hacia territorio controlado por Ucrania. A pesar de ello, continuó trabajando en el sistema judicial e incluso llegó a encabezar uno de los tribunales de distrito de la región de Poltava.
En mayo de 2023, las fuerzas de seguridad ucranianas descubrieron su actividad, la detuvieron y le comunicaron la sospecha por alta traición. Posteriormente, el Consejo Superior de Justicia la destituyó de su cargo.
El tribunal la declaró culpable de alta traición cometida bajo la ley marcial. Hasta que la sentencia entre en vigor, permanecerá bajo custodia sin derecho a fianza.
La Fiscalía subrayó que la colaboración con el enemigo fue una decisión consciente y advirtió que todos los que trabajen para Rusia, con toga o sin ella, deberán responder ante la justicia.

