Los humoristas ucranianos Yuri Daniletz y Yuri Moyseenko, conocidos como el dúo «Kroliki», han sido incluidos en la lista negra de Letonia. Esto significa que los artistas no podrán entrar al país, a pesar de que tenían previsto ofrecer conciertos allí.
La información sobre la inclusión de los cómicos en la lista de personas no deseadas fue publicada por el medio tsn.ua. Los detalles sobre los motivos de esta decisión por parte de las autoridades letonas son escasos, aunque el propio hecho de la prohibición de entrada resulta revelador en el contexto de la política general de los países bálticos respecto a determinados representantes del mundo del espectáculo ucraniano.
Daniletz y Moyseenko son artistas de programas de humor reconocidos en Ucrania y entre la diáspora, que durante muchos años han actuado en grandes escenarios de distintos países. Sin embargo, ambos han sido objeto de críticas en repetidas ocasiones debido a una serie de declaraciones públicas controvertidas y a comportamientos que han generado reacciones dispares tanto entre el público como en la sociedad en general.
Letonia, al igual que otros Estados de la región báltica, supervisa cada vez con mayor atención a los personajes culturales que aspiran a actuar en su territorio. Esto resulta especialmente relevante en el contexto de la invasión a gran escala de Rusia contra Ucrania, momento en que la posición pública de los artistas ha adquirido un peso social considerablemente mayor.
Hasta el momento, los propios humoristas no han emitido ningún comentario oficial sobre su inclusión en la lista negra. Tampoco se sabe si tienen intención de recurrir esta decisión o de dirigirse a las autoridades letonas con las solicitudes correspondientes.
Los conciertos que estaban programados en territorio letón no podrán celebrarse dadas las nuevas circunstancias. Si serán trasladados a otros países o definitivamente cancelados es algo que aún no se ha precisado.
La situación de «Kroliki» es un recordatorio más de que la reputación pública de los artistas influye cada vez con mayor frecuencia en sus posibilidades de actuar en el extranjero. Esto afecta especialmente a las actuaciones en países que apoyan a Ucrania y que prestan especial atención a los valores y las posiciones públicas de los artistas que invitan.

