Múnich inaugura su 191.ª edición del Oktoberfest
Múnich celebra la 191.ª edición del Oktoberfest con el tradicional primer barril.
Múnich ha dado el pistoletazo de salida a una nueva edición del Oktoberfest, la fiesta de la cerveza más famosa del mundo. La ciudad bávara celebra este año su 191.ª edición, una cita que se ha convertido en referente cultural y turístico a escala internacional y que, según las previsiones, recibirá alrededor de seis millones de visitantes a lo largo de sus días de celebración.
El acto central de apertura, como marca la tradición, estuvo protagonizado por el alcalde de la ciudad, quien abrió simbólicamente el primer barril de cerveza ante miles de asistentes congregados en el recinto ferial de la Theresienwiese. Este año, el protagonismo recayó en el nuevo regidor de la capital bávara, un político de perfil ecologista que se estrenaba en este cargo ceremonial por primera vez desde su llegada a la alcaldía.
Una tradición que supera dos siglos de historia
El Oktoberfest tiene sus orígenes en el siglo XIX y, salvo interrupciones puntuales por guerras o crisis sanitarias, ha logrado mantener su esencia a lo largo de más de dos centurias. La festividad atrae cada año a visitantes procedentes de todo el mundo, convertida en uno de los eventos de mayor impacto económico y mediático de Alemania.
La imagen del alcalde golpeando el grifo del barril de madera y anunciando el tradicional «O’zapft is!» —que en dialecto bávaro significa «¡Está abierto!»— da inicio oficial a las semanas de festejos, marcadas por la cerveza, la gastronomía típica bávara, los trajes tradicionales y las atracciones de feria.
La elección de un alcalde de orientación ecologista como encargado de presidir la apertura ha generado cierto interés mediático, dado que el Oktoberfest es, por definición, un evento de gran consumo que genera también una notable huella ambiental. No obstante, el nuevo regidor cumplió con el protocolo sin mayor contratiempo, integrándose en una costumbre que trasciende cualquier signo político.
Con seis millones de asistentes esperados, Múnich se prepara para semanas de intensa actividad en las que la ciudad volverá a demostrar su capacidad para albergar uno de los eventos festivos más multitudinarios del planeta. Las autoridades locales habrán dispuesto, como es habitual, amplios dispositivos de seguridad y transporte para garantizar el correcto desarrollo de la celebración.
