Rusia crea su propio Starlink: el sistema «Rassvet»
Rusia lanza Rassvet, su propia red de internet satelital de banda ancha.
Mientras Ucrania utiliza activamente el internet satelital Starlink de SpaceX para coordinar su defensa y mantener las comunicaciones en el frente, Rusia trabaja en su propia alternativa: un sistema de comunicación satelital llamado «Rassvet». Así lo informa el medio DW.
Starlink desempeña un papel clave en la resistencia de las fuerzas ucranianas frente a la agresión rusa. El sistema garantiza comunicaciones estables en zonas de combate donde la infraestructura tradicional ha sido destruida o resulta inaccesible. Por eso, la aparición de un análogo ruso genera preocupación entre expertos y analistas militares.
Qué se sabe sobre «Rassvet»
«Rassvet» es un sistema ruso de comunicación satelital que Moscú desarrolla como respuesta al amplio uso de Starlink por parte de las fuerzas de seguridad ucranianas. Los detalles sobre las características técnicas del sistema y el estado real de su despliegue siguen siendo escasos en fuentes abiertas; sin embargo, el simple hecho de su creación indica que Rusia intenta reducir su rezago tecnológico en el ámbito de las comunicaciones satelitales.
Si el sistema llegara a ponerse en pleno funcionamiento, podría proporcionar teóricamente a las fuerzas rusas un canal de comunicación más estable y menos vulnerable a interferencias. Esto dificultaría las tareas de guerra electrónica de Ucrania y el seguimiento de los movimientos del enemigo.
Qué riesgos representa para Ucrania
Los expertos señalan varios riesgos potenciales. En primer lugar, una red satelital propia permite coordinar las operaciones militares con independencia de la infraestructura terrestre, que puede ser neutralizada. En segundo lugar, este tipo de sistema complica la supresión electrónica de señales, ya que las comunicaciones satelitales son más difíciles de bloquear que los canales de radio tradicionales. En tercer lugar, en caso de un despliegue exitoso, «Rassvet» podría utilizarse no solo para comunicaciones, sino también para labores de inteligencia y corrección de ataques.
Al mismo tiempo, los especialistas advierten contra una alarma excesiva: el desarrollo y despliegue de una constelación satelital completa requiere recursos y tiempo considerables, y las sanciones internacionales limitan significativamente el acceso de Rusia a tecnologías modernas y componentes.
La situación permanece bajo vigilancia de los servicios de inteligencia ucranianos y de los aliados de la OTAN. En qué medida «Rassvet» resultará ser una herramienta real y no un proyecto meramente declarativo quedará claro a medida que se desarrollen los acontecimientos.
