En las universidades rusas se ha desplegado una amplia campaña de reclutamiento de estudiantes para las fuerzas armadas. Según el medio TSN, los reclutadores trabajan activamente dentro de los propios centros educativos, ofreciendo a los jóvenes la posibilidad de firmar un contrato con estructuras militares.
Uno de los principales instrumentos de captación son las promesas de servicio en unidades de sistemas de drones. Este ámbito se presenta como tecnológico y prestigioso, lo que pretende atraer a jóvenes interesados en las nuevas tecnologías. De este modo, las autoridades intentan presentar el servicio militar no como una obligación peligrosa, sino como una oportunidad para formarse en un sector con futuro.
Presión sobre los jóvenes en los centros educativos
Defensores de derechos humanos y observadores independientes señalan que esta práctica plantea serias dudas sobre el carácter voluntario de dicha elección. Cuando el reclutamiento tiene lugar directamente en el entorno universitario, la línea entre la persuasión y la presión puede volverse difusa, especialmente para los estudiantes que dependen de la administración del centro.
Cabe destacar que estas campañas en las universidades rusas se producen en un contexto de prolongadas bajas en el frente y de dificultades para reponer efectivos en el ejército ruso. A pesar de las declaraciones oficiales sobre una cantidad suficiente de voluntarios, la intensificación del trabajo de reclutamiento en los centros educativos apunta a lo contrario.
Por el momento, no hay datos confirmados sobre el alcance de la campaña: cuántos estudiantes han firmado ya contratos ni en qué regiones de Rusia el reclutamiento es más intensivo. La situación se ve agravada además por la ausencia de fuentes independientes dentro del país capaces de verificar esta información.
Mientras tanto, la parte ucraniana y diversas organizaciones internacionales han documentado en repetidas ocasiones casos de movilización forzada o semiForzada en territorio ruso. La incorporación de estudiantes al ejército a través de las universidades podría ser una nueva muestra de que Moscú está agotando las fuentes tradicionales de reposición de tropas y busca nuevas categorías de reclutas potenciales.
La situación permanece bajo la vigilancia de periodistas y organizaciones de derechos humanos. Cualquier nuevo detalle confirmado sobre esta campaña será añadido a medida que se disponga de él.

