Un nuevo fracaso sacude el programa espacial ruso: el segundo lote de satélites Rassvet se encontró con graves problemas técnicos tras su lanzamiento. Según los datos disponibles, los aparatos no lograron alcanzar correctamente la órbita prevista y comenzaron un descenso incontrolado hacia la Tierra.
Estos problemas son reportados por el medio ucraniano TSN, con base en datos sobre el estado de la constelación. Las causas exactas del fallo no han sido reveladas oficialmente, aunque los especialistas registran una pérdida gradual de altitud orbital en los satélites de este lote.
Qué se sabe sobre el programa Rassvet
Rassvet es un programa ruso de pequeños satélites destinados a la observación terrestre y otras misiones civiles. El primer lote de aparatos también enfrentó dificultades, lo que ya ponía en duda la fiabilidad de todo el programa. El incidente actual con el segundo lote agrava las preocupaciones sobre el estado técnico de la industria espacial rusa.
Cabe señalar que Roscosmos ha protagonizado en los últimos años numerosos escándalos relacionados con fallos en lanzamientos y averías en naves espaciales. La presión de las sanciones impuestas tras la invasión rusa de Ucrania ha limitado considerablemente el acceso de las empresas rusas a componentes electrónicos importados, lo que, según varios analistas, ha repercutido negativamente en la calidad de sus productos.
Posibles consecuencias
Los satélites que abandonan la órbita generalmente se desintegran en la atmósfera terrestre y no representan una amenaza real para la población. Sin embargo, cada uno de estos incidentes causa un daño reputacional y financiero a Roscosmos, que ya ha perdido una parte significativa de sus contratos comerciales en el mercado internacional.
Por el momento, no ha habido comentarios oficiales de la agencia espacial rusa sobre el estado de los satélites Rassvet del segundo lote. La situación permanece bajo vigilancia de especialistas e investigadores independientes que rastrean objetos en órbita terrestre.
Ucrania y la comunidad internacional siguen de cerca el estado de la industria espacial rusa, dado que parte de los programas satelitales de Rusia tiene un potencial uso dual: civil y militar.

