Montenegro ha tomado la decisión de instaurar el régimen de visados para los ciudadanos de Rusia y Bielorrusia. Las nuevas normas entrarán en vigor el 1 de noviembre de 2024. Con esta medida, el país balcánico pone fin a la exención de visado de la que hasta ahora disfrutaban los ciudadanos de ambos estados.
Esta decisión refleja la tendencia general entre los países europeos, que progresivamente restringen la entrada libre a los ciudadanos de Rusia y Bielorrusia en el contexto de la guerra en curso en Ucrania. Montenegro, país candidato a la adhesión a la Unión Europea, aproxima así su política migratoria a los estándares europeos comunes.
Hasta ahora, Montenegro era uno de los pocos estados europeos a los que rusos y bielorrusos podían acceder sin necesidad de obtener un visado previo. Esto convirtió al país en un destino popular, especialmente tras la invasión rusa a gran escala de Ucrania en febrero de 2022, cuando muchos ciudadanos rusos buscaban rutas accesibles para salir al extranjero.
A partir del 1 de noviembre, los ciudadanos de Rusia y Bielorrusia que planeen viajar a Montenegro estarán obligados a obtener el visado correspondiente con antelación. Las condiciones concretas y el procedimiento de tramitación de la documentación están siendo precisados en estos momentos.
Cabe señalar que la mayoría de los estados miembros de la UE y del espacio Schengen ya han adoptado medidas similares. En particular, varios países bálticos, Polonia y otras naciones habían restringido considerablemente o suspendido por completo la expedición de visados a ciudadanos rusos con anterioridad. Montenegro, en su camino hacia la integración europea, avanza en la misma dirección.
La decisión de Podgorica también podría repercutir en el sector turístico del país, dado que los rusos han sido tradicionalmente uno de los grupos de visitantes más destacados en los complejos turísticos montenegrinos. Sin embargo, las autoridades del país consideran claramente que las prioridades geopolíticas y de integración son más importantes que las consideraciones económicas a corto plazo.
Cabe recordar que Montenegro condenó oficialmente la invasión rusa de Ucrania y se sumó a las sanciones internacionales contra Moscú. La imposición del régimen de visados representa un paso más en esa misma dirección.

