En la madrugada del 24 de mayo, Rusia llevó a cabo uno de los ataques aéreos más masivos contra Ucrania desde el inicio de la invasión a gran escala. Las fuerzas rusas lanzaron 90 misiles y 600 drones contra distintas regiones del país, y emplearon el misil balístico «Oréshnik» contra la ciudad de Bila Tserkva, en la región de Kiev. La capital ucraniana fue el principal objetivo: 86 heridos y dos muertos.
Kiev, principal objetivo del ataque combinado
Según el presidente Volodímir Zelenski, durante la ofensiva Rusia utilizó 90 misiles de distintos tipos, 36 de ellos balísticos, y 600 drones de ataque. Parte de los misiles balísticos no pudieron ser interceptados.
El responsable de la Administración Militar Municipal de Kiev, Timur Tkachenko, señaló que este bombardeo ha sido el de mayor número de puntos de impacto sobre la capital desde el inicio de la guerra a gran escala. Según los datos actualizados, en Kiev hay 86 heridos y dos fallecidos.
Rusia emplea el «Oréshnik» contra Bila Tserkva
Zelenski confirmó por separado que Rusia disparó un misil balístico «Oréshnik» contra el distrito de Bila Tserkva, una ciudad situada al sur de Kiev. La información fue corroborada por la emisora pública ucraniana Suspilne, citando fuentes ucranianas.
Se trata de uno de los pocos usos documentados del «Oréshnik» contra Ucrania. Moscú ha presentado este misil como un «arma de nueva generación» y lo ha utilizado más como herramienta de presión política que como recurso militar habitual.
Daños en la capital ucraniana
El ataque sobre Kiev ha provocado importantes daños en infraestructuras civiles. Entre los edificios afectados se encuentran:
- la sede del Consejo de Ministros de Ucrania;
- el Ministerio de Asuntos Exteriores;
- el Banco Nacional de Ucrania;
- oficinas de varios medios de comunicación ucranianos;
- instituciones culturales de la capital;
- un mercado, decenas de viviendas y varios colegios.
El Museo Nacional «Chernóbil», una de las instituciones clave para preservar la memoria de la mayor catástrofe tecnológica del siglo XX, ha quedado completamente destruido.
Reacción de Ucrania: ONU y OSCE
Tras el bombardeo, Ucrania ha solicitado una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU, así como una cumbre conjunta del Foro de Cooperación en materia de Seguridad y el Consejo Permanente de la OSCE. Kiev utiliza el empleo del «Oréshnik» como argumento para reforzar la presión sancionadora sobre Rusia y acelerar la entrega de sistemas de defensa antiaérea por parte de sus socios occidentales.

